Salmos 119:36-40

Inclina mi corazón a tus testimonios
y no a la ganancia deshonesta.
Aparta mis ojos de mirar la vanidad,
y vivifícame en tus caminos.
Confirma a tu siervo tu palabra[a],
que inspira reverencia por ti[b].
Quita de mí el oprobio que me causa temor,
porque tus juicios son buenos.
He aquí, anhelo tus preceptos;
vivifícame por tu justicia.

Categorías: Pensamientos

INAC Suárez

Cuando Cristo vino a mi corazón, mi vida entera cambió! Su paz y su amor alejaron de mi las dudas, las sombras y el temor!